El Límite Crítico: el Tabique Orbitario
Las infecciones alrededor del ojo se clasifican por un punto de referencia anatómico: el tabique orbitario — una lámina fibrosa que se extiende desde el reborde orbitario hacia los párpados y aísla el tejido blando del párpado de la órbita misma. La infección delante del tabique (celulitis preseptal) generalmente se trata solo con antibióticos. La infección detrás del tabique (celulitis orbitaria) rodea el ojo, los músculos extraoculares y el nervio óptico — y se trata como una emergencia.

Celulitis Preseptal
La celulitis preseptal es una infección del párpado y el tejido blando periorbitario. Típicamente sigue una fuente cutánea — una picadura de insecto, orzuelo (hordeolum), chalazión, traumatismo, o diseminación del saco lacrimal (dacriocistitis) o los senos paranasales. Los organismos comunes incluyen Staphylococcus aureus, Streptococcus pneumoniae, y (menos frecuente desde la inmunización de rutina) Haemophilus influenzae.
- Signos: hinchazón del párpado, enrojecimiento, calor y sensibilidad
- Crucialmente normal: visión, reacciones pupilares, movimientos oculares y posición del globo — el ojo mismo está tranquilo y cómodo

Los niños mayores y adultos con infección preseptal leve se tratan con antibióticos orales y seguimiento cercano; los pacientes deben buscar atención inmediata si desarrollan dolor con el movimiento ocular, visión doble o disminuida, protrusión del ojo, o no mejoran en 24–48 horas, ya que esto puede indicar progresión a celulitis orbitaria. Los lactantes, los no inmunizados y cualquier paciente que empeore con terapia oral son hospitalizados para recibir antibióticos intravenosos.
Celulitis Orbitaria — una Emergencia
La celulitis orbitaria es la infección de los tejidos detrás del tabique. Aproximadamente el 90% de los casos se extienden desde sinusitis bacteriana (especialmente los senos etmoidales, separados de la órbita por hueso muy delgado); el resto sigue a traumatismo, cirugía, o diseminación desde infección adyacente.

- Signos de alerta: dolor con el movimiento ocular, movimientos oculares restringidos, proptosis (protrusión del ojo), visión doble, disminución de visión, defecto pupilar aferente, y fiebre
- Complicaciones temidas: absceso subperióstico u orbitario, síndrome del ápex orbitario, compromiso del nervio óptico, y trombosis del seno cavernoso
Evaluación
Cualquier sospecha de afección orbitaria justifica TC de las órbitas y senos paranasales — para confirmar enfermedad sinusal, buscar un absceso subperióstico u orbitario que requiera drenaje quirúrgico, descartar un cuerpo extraño retenido después de traumatismo, y descartar una masa. Se obtienen cultivos de sangre antes de los antibióticos. La visión, visión de colores, pupilas, movimientos oculares y presión intraocular se monitorean serialmente — el deterioro a pesar de antibióticos IV sugiere formación de absceso.
Tratamiento
- Preseptal: antibióticos orales para casos leves en adultos o niños mayores; terapia IV para lactantes o progresión.
- Orbitaria: hospitalización y antibióticos intravenosos de amplio espectro que cubran cocos grampositivos, H. influenzae, y anaerobios — típicamente 7–10 días IV seguido de 10–14 días de terapia oral, con consulta de enfermedades infecciosas según sea necesario.
- Drenaje quirúrgico: para absceso subperióstico u orbitario, o falta de mejoría con antibióticos IV — a menudo combinado con drenaje endoscópico sinusal de la fuente.
Un cirujano oftalmoplástico maneja el lado orbitario de estas infecciones — monitoreando el nervio óptico, drenando abscesos, y coordinando la atención con ORL y enfermedades infecciosas.
