Parte de nuestra guía completa sobre Anoftalmos y Reconstrucción de Cavidad Orbitaria — esta página cubre el injerto dermis-graso en profundidad.
¿Qué es un Injerto Dermis-Graso?
Un injerto dermis-graso utiliza un disco de la propia dermis e grasa subcutánea del paciente, típicamente obtenido del abdomen inferior o del cuadrante externo de la nalga. Debido a que es autólogo, evita los riesgos de rechazo y transmisión de enfermedades asociados con materiales donados o sintéticos, aunque la viabilidad del injerto y la resorción siguen siendo consideraciones. De manera única, el injerto puede crecer en niños, proporcionando un estímulo continuo para el desarrollo orbitario — una ventaja significativa sobre los implantes de tamaño fijo en la infancia temprana.

Cuándo se Utiliza
- Reconstrucción primaria de la cavidad orbitaria en niños pequeños, donde se necesita estimulación del crecimiento orbitario.
- Reemplazo de un implante orbitario sintético expuesto o infectado.
- Corrección de una deformidad de surco superior posevisceración (déficit de volumen).
- Reconstrucción después de la exenteración orbitaria.
Técnica y Resultados
El injerto se mide aproximadamente 25 mm de diámetro; la dermis frecuentemente se moldea en forma de cúpula para mejorar la motilidad de la prótesis. La grasa proporciona volumen mientras que la superficie dérmica se reviste de conjuntiva con el tiempo. Las complicaciones potenciales incluyen atrofia grasa (que hace que el volumen final sea algo impredecible), ulceración central del injerto o necrosis, formación de quiste o granuloma, crecimiento de pelo desde la superficie dérmica, sobrecrecimiento del injerto (hipertrofia, especialmente en niños), y morbilidad del sitio donante. Cuando tiene éxito, un injerto dermis-graso proporciona una superficie de cavidad orbitaria estable y vascularizada que tolera bien una prótesis.
