Carcinoma de Células Escamosas

El carcinoma de células escamosas (SCC) es la segunda malignidad palpebral más común, representando aproximadamente el 5% de los cánceres de párpados. Surge de los queratinocitos de la epidermis y tiene un potencial metastásico significativamente mayor que el carcinoma basocelular (BCC): la metástasis ganglionar regional ocurre en el 1–24% del SCC periocular dependiendo del subtipo, profundidad y localización.
Factores de riesgo: exposición solar acumulativa, queratosis actínica (lesión precursora), inmunosupresión (los receptores de trasplante de órgano sólido tienen un riesgo dramáticamente aumentado), xeroderma pigmentoso, inflamación crónica o cicatrización, y radioterapia previa.
Apariencia clínica: El SCC frecuentemente surge dentro de una queratosis actínica y se presenta como una placa indurada, eritematosa y descamativa que puede ulcerarse. A diferencia del BCC, el borde tiende a ser menos bien definido y la lesión puede sentirse firme o fija a estructuras más profundas. El párpado inferior y el margen palpebral son sitios comunes.
Características de alto riesgo que aumentan el riesgo de recurrencia y metástasis: invasión perineural, grosor tumoral >2 mm, histología pobremente diferenciada, lesión recurrente, hospedero inmunosuprimido, y localización en el margen palpebral o canto medial. El SCC periocular de alto riesgo justifica biopsia de ganglio centinela o imagen electiva de parótida/cuello.
Tratamiento: La cirugía de Mohs con reconstrucción el mismo día es preferida para el SCC periocular primario. La escisión local amplia con control de congelación es una alternativa. La radioterapia adyuvante se utiliza para invasión perineural, márgenes positivos que no pueden ser resecados quirúrgicamente, o enfermedad ganglionar regional. La terapia anti-PD-1 (cemiplimab) está aprobada para SCC localmente avanzado o metastásico no amenable a cirugía o radiación.
